EL COSMONAUTA YURI GAGARIN
11/04/20

¿Sabes qué día es hoy? ¡Hoy es el Día Mundial de la Aviación y la Cosmonáutica! Hoy se celebra el primer viaje espacial tripulado por el hombre; el día en el que, en 1961, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin hizo historia a bordo de la nave Vostok-1. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Los detalles de esta hazaña histórica son bien conocidos, las implicaciones que tuvo son enormes, pero, ¿quién era Yuri Gagarin? ¿Quién era el hombre que se armó de valor y templanza para protagonizar uno de los hitos más importantes de nuestra era?

Yuri con sus padres.

Yuri Alekséyevich Gagarin (Юрий Алексеевич Гагарин) nació el 9 de marzo de 1934 en Klúshino (Клушино), un pequeño pueblo ruso perteneciente al óblast de Smolensk (Смоленская область), situado en la vieja carretera que une Viazma (Вязьма) y Mozhaisk (Можaйск), y no muy lejos de Gzhatsk (Гжатск), que en 1968 pasó a llamarse Gagarin (Гагарин) en su honor.

Gagarin tuvo unos orígenes humildes y difíciles. Sus padres trabajaban en una granja colectiva (un колхоз, contracción de la expresión коллективное хозяйство). Eran cuatro hermanos en la familia y Yuri fue el tercero.

Joven Gagarin

Durante la Segunda Guerra Mundial, Klúshino fue ocupado por las tropas alemanas y la casa de la familia fue requisada por el ejército nazi. Construyeron una pequeña choza de barro en la que se ocultaron durante casi dos años. Los dos hermanos mayores fueron deportados a Alemania como mano de obra y regresaron después de la Guerra. En 1946, la familia pudo volver a casa. Cuando terminó la guerra, se mudaron a Gzhatsk, donde Gagarin terminó sus estudios.

Casa Museo

Tras terminar el sexto grado, se matriculó en una escuela vocacional en la ciudad de Lyubertsy (Люберцы), cerca de Moscú, y en la escuela nocturna de dicha ciudad para jóvenes trabajadores. En 1951 se graduó del séptimo grado y  con honores en la escuela vocacional, especializándose en la fundición de moldes. En ese mismo año, continuó sus estudios en el Colegio Profesional de Sarátov (Сарáтов), a unos 858 km al sureste de Moscú, dedicado a la educación especial secundaria, que después recibiría su nombre (Профессионально-педагогический колледж СГТУ имени Ю. А. Гагарина).

Yuri (centro) en la Escuela Técnica de Sarátov

Yuri trabajó como obrero en la industria metalúrgica hasta que se inscribió en el Aeroclub de Sarátov en 1954. Allí es donde comenzó su pasión. Aprendió a pilotar un avión ligero y su afición no hizo más que crecer. Su hija Elena afirma que su vocación por ser piloto le surgió durante la II Guerra Mundial, cuando un avión soviético fue derribado en su pueblo natal, y Gagarin y un compañero rescataron al piloto y lo mantuvieron oculto hasta que pudo ser rescatado. También menciona la influencia de un profesor de matemáticas que luchó en el Ejército Rojo del Aire durante la Gran Guerra Patria. Sin duda, sus sueños estaban motivados por una fuerte inspiración y una gran ilusión

Yuri limpiando su avión en el Aeroclub.

En 1955, tras finalizar sus estudios técnicos, fue reclutado en las filas del ejército soviético y enviado a la ciudad de Orenburg (Оренбург), cerca de la frontera con Kazajistán, para estudiar en la Escuela Militar de Aviación. No fue fácil. Dicen que era extremadamente disciplinado y que sus compañeros llegaron a darle una brutal paliza, pero que su ánimo y tesón no decayeron. Además, parece ser que solo tenía problemas con una tarea, aterrizar el avión. Decidieron expulsarle y estuvo a punto de ver sus sueños totalmente truncados. Sin embargo, el director, que sabía lo buen estudiante que era Yuri, llegó a la conclusión de que sus problemas para aterrizar podían tener que ver con su baja estatura y el ángulo de visión. Le dieron otra oportunidad, aumentaron la altura de su asiento y el joven aprobó.

Durante su estancia en la escuela conoció a Valentina Goriácheva (después Валентина Ивановна Гагарина), con la que se casó en 1957, tras graduarse. Tuvieron dos hijas, Elena (Елена), que es Directora General de la Reserva del Museo Histórico y Cultural del Estado del Kremlin de Moscú, y Galina (Галина), Doctora en Economía y Jefa del Departamento de Economía Nacional y Regional de la Academia de Economía de Rusia G.V. Plekhanov.

Valentina y Yuri. Foto de I. Sneguirev.

Gagarin con sus hijas.

Es precisamente en el año 1957 cuando el Gobierno soviético realiza grandes hitos en el ámbito en la exploración espacial, adelantándose a Estados Unidos, al poner en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik-1, el 4 de octubre, y poniendo en órbita el Sputnik-2, con Laika a bordo, el 3 de noviembre.

Y es en 1959 cuando Yuri se presenta como candidato al ambicioso programa espacial del Gobierno soviético. Hasta entonces había estado destinado en el regimiento de aviación de combate de la Flota del Norte. 

Al proceso de selección se presentaron unos 3.500 voluntarios, todos pilotos de caza, de los que fueron seleccionados 20, que recibieron una formación inicial, y después se escogió a un grupo de seis hombres, nueve meses antes del legendario vuelo. Cuentan que, cuando estos seis pilotos se reunieron con Serguéi Koroliov (Сергей Павлович Королёв), responsable del programa espacial, este les mostró la primera nave espacial y les preguntó: «¿Quién quiere conocer la cabina?». A lo que Yuri contestó el primero: «¿Me permite?». Se quitó los zapatos y subió la escotilla. Koroliov dio un suave codazo a su asistente y le dijo: «Este, creo, volará primero».

Gagarin con Koroliov. Foto de archivo a través de Sputnik.

Pero no fue tan sencillo. Gagarin compitió en la selección final con German Titov (Герман Степанович Титов), reserva de Yuri en la Vostok-1 y tripulante de la Vostok-2, en la cual se convirtió en la primera persona en dormir y permanecer más de 24 horas en el espacio, y Grigori Nelyubov (Григорий Григорьевич Нелюбов), que fue finalmente despedido por problemas de conducta).

Yuri (izquierda) y Titov (derecha).

¿Por qué eligieron finalmente a Gagarin como primer cosmonauta? Quizá no era el mejor en todo, aunque sacó muy buenas notas en las pruebas, pero tenía un carácter muy especial y estable. Resultaba agradable y amigable hasta a sus contrincantes. Sus habilidades y su forma de ser, en conjunto, eran lo que le convertían en el candidato ideal. Además, físicamente era perfecto. Medía 1,65 metros (o 1,57m, según algunos informes), lo cual era una gran ventaja para entrar en la cabina de la Vostok; tenía menos de 30 años (27, concretamente); y no pesaba más de 70 kilos (68kg). Su elección, y no la de Titov, despertó escepticismo. Dicen que Gagarin superó una prueba de honestidad que los demás no. Hay numerosas hipótesis, como que querían reservar a Titov para el segundo vuelo. Pero lo cierto es que Gagarin representaba bien al hombre soviético, que su simpatía conquistó a todos, y que demostró después que la decisión no fue equivocada. 

Gagarin en las pruebas médicas.

Dato curioso. A los viajeros espaciales de la Unión Soviética o a los entrenados allí, se les denomina «cosmonauta» (y no astronauta), del término ruso «космонавт», que deriva del griego «kosmos» (universo) y «nautes» (navegante). A su vez, cosmos, en ruso, es «космос».

Gagarin vio cumplido su sueño y pudo saborear el resultado de su esfuerzo. Poco antes del viaje, escribió a su mujer: ¿Puedo soñar con algo más? ¡Es historia, es una nueva era! Dentro de un día despega mi vuelo. Creo en la técnica completamente. No debe fallar. Pero a veces pasa que un hombre se cae en el lugar más inesperado y se rompe el cuello. Aquí también puede suceder algo. Pero no lo creo. Si pasa algo, te pido, Valiusha, no te mates de dolor. Con ello sabemos que era consciente de que se enfrentaba a algo muy arriesgado. Es más, la nave no estaba preparada para una emergencia. Gagarin ni siquiera contaba con víveres suficientes para sobrevivir si algo salía mal y no podía regresar a la Tierra en el momento establecido.

Antes de subir a la nave, hizo una declaración que se haría célebre casi inmediatamente: Apenas hace falta hablar de los sentimientos que experimenté cuando me ofrecieron hacer el primer vuelo de la historia. ¿Alegría? No, no fue solo alegría. ¿Orgullo? No, no fue solo orgullo. Sentí una gran felicidad. Ser el primero en el espacio, iniciar cara a cara un duelo sin precedentes contra la naturaleza, ¿acaso es posible soñar con algo más?. Era consciente de que estaba cumpliendo un sueño casi imposible.

Gagarin antes de entrar a la nave. Foto de archivo a través de Sputnik.

A las 09:07h (hora en Moscú) del miércoles 12 de abril de 1961, la Vostok-1 fue lanzada al espacio desde el Cosmódromo de Baikonur (Космодром Байконур), la más antigua y mayor base espacial del mundo, a unos 2.500 km de Moscú. ¿Cuáles fueron las palabras pronunciadas en el lanzamiento?: 

Королёв: Даётся зажигание, «Кедр». (Procedemos a ignición, cedro).

Гагарин: Вас понял - даётся зажигание. (Entendido, procedemos a ignición).

Королёв: Предварительная ступень… Промежуточная… Главная… Подъём! (Nivel preliminar... Intermedio... Principal... ¡Arriba!)

Гагарин: Поехали! (¡Vámonos!)

Esta última frase, «Поехали!», resultará muy familiar a nuestros alumnos ;). Y, junto a la conocida frase de Neil Armstrong, se convirtió en uno de los símbolos de la era espacial y en parte de la cultura popular rusa, llegando incluso a utilizarse como brindis. 

En órbita, Gagarin realizó sencillos experimentos, beber, comer, tomar apuntes con lápiz… con el fin de comprobar cómo se comportaba y se sentía un hombre estando en órbita. Todas sus sensaciones y observaciones se registraron con una grabadora a bordo. Pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos, dijo, dirigiéndose a la humanidad. Sin duda, a día de hoy, sigue siendo un mensaje relevante que aún necesitamos escuchar.

Durante el descenso, Gagarin se sometió a una sobrecarga 8 o 10 veces mayor de la normal (subió 100 km más de lo planeado), pero estaba preparado para superarla. Lo más complicado quizá fue mantener la calma, ya que la temperatura exterior durante el descenso alcanzó unos 5 mil grados, y el cosmonauta pudo escuchar cómo empezaba a crepitar el material que le protegía de la inmensidad del espacio. Aquí entró en juego su preparación psicológica. Además, había fallado el sistema de suelta automático y la vida de Gagarin peligraba. Pero el inmenso calor generado durante la reentrada hizo que se debilitase el sistema de anclaje y se liberó la cápsula con Gagarin en su interior a una altitud de 7 km. Corrió también el peligro de descender en paracaídas en el agua helada del río Volga, por un error del sistema de frenado, pero gracias a su buen entrenamiento previo, pudo maniobrar con el paracaídas y aterrizó a unos 2 km del río, en Smelovka (Смеловкa), un pueblo en la región de Sarátov, en vez de en la localización prevista, a unos 110 km de Stalingrado. Las primeras personas que le recibieron en la Tierra fueron la esposa de un guardabosque local, Anna Tajtárova, y su nieta de seis años, Rita. Anna trabajaba en una granja colectiva. ¿Casualidad? Gagarin aterrizó en la región en la que había estudiado, en el alma más sencilla y auténtica de su país, similar a la que le había visto nacer. Anna le preguntó «¿Vienes del espacio?». «Ciertamente, sí», contestó Gagarin, y se apresuró a añadir: «Pero no se alarme, soy soviético». 

Aterrizaje de la cápsula. Foto de archivo a través de Sputnik.

Dato curioso. Durante el vuelo, su nombre clave fue кедр (cedro).

En 108 minutos, un joven de un pequeño y humilde pueblo ruso se había convertido en un héroe que sería conocido en el mundo entero.

Газета «Известия»

Durante el vuelo fue galardonado con el título de Héroe de la Unión Soviética y Piloto-Cosmonauta de la URSS Летчик–космонавт СССР») y con la medalla de la Estrella de Oro (Золотая Звезда) del Héroe de la Unión Soviética. Recibió la Orden de Lenin y diversas medallas de la URSS. Además, fue inmediatamente ascendido de rango militar, de teniente segundo, a mayor.

Dos días después, se llevó a cabo una reunión en la Plaza Roja. Todos querían ver a Gagarin con sus propios ojos. La multitud que se reunión fue colosal. 

Después de su aventura, a finales de abril, Gagarin viajó alrededor del mundo para promocionar la hazaña. La Misión de Paz (Миссия мира), como se denominó a su viaje, duró dos años. Gagarin casi se convirtió en un diplomático de la URSS. Visitó docenas de países y se reunió con miles de personas, recibiendo numerosos galardones y reconocimientos.

Yuri con Fidel Castro.

En mayo de 1961 fue nombrado comandante del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas, en la Ciudad de las Estrellas (Звёздный городок), al noreste de Moscú, que lleva su nombre desde 1968. En otoño de 1961 ingresó en la Academia de Ingeniería de la Fuerza Aérea N.E. Zhukovsky (Н. Е. Жуковский), donde se graduó con honores en 1968, con un título en aeronaves tripuladas y naves espaciales, y recibió la calificación de piloto-cosmonauta-ingeniero (летчик-космонавт-инженер).

Sello y rublo en su honor

En 1963 fue nombrado jefe adjunto del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas y regresó al entrenamiento de vuelo para comenzar a prepararse para un nuevo vuelo espacial, en el verano de 1966. En 1967 fue seleccionado como cosmonauta de reserva de la nave Soyuz-1.

También realizó actividad política: fue diputado del Sóviet Supremo de la URSS (Верховный Совет СССР), miembro del Comité Central de Komsomol (Центральный комитет ВЛКСМ), y presidente de la Sociedad de Amistad Soviético-Cubana.

Yuri en la tribuna al plenario del Soviet Supremo de la URSS.

Trató de adaptarse a la fama, pero no lo consiguió. En su libro «Veo la Tierra» («Вижу Землю»), comentó cómo le cambió la vida el hecho de ser el primer humano en salir al espacio. Dice en el último capítulo:

Después de haber cumplido la misión espacial, me era difícil pasear por las calles de Moscú y la Plaza Roja sin que nadie se fijara en mí y sin ser reconocido. La popularidad es una cosa irreparable. Uno se ve obligado a meditar ¿a qué y a quién se debe? Un corresponsal extranjero me preguntó: ¿No le fastidia a usted, Gagarin, esa celebridad que se ha granjeado a partir del 12 de abril de 1961? Ahora, seguir. Tiene garantizado el descanso hasta los últimos días de su vida... ¿Descansar?, repliqué, aquí en la Unión Soviética, todos trabajan, y las personas célebres, Héroes de la Unión Soviética y del Trabajo Socialista, lo hacen con tanta o mayor dedicación. Son miles en el país, y procuran trabajar lo mejor posible, sirviendo de ejemplo a imitar por los demás. 

Después de los primeros vuelos espaciales el trabajo no menguó, al contrario, aumentó. Todos nosotros proseguimos estudiando. Profundizábamos nuestros conocimientos en cuanto a los vuelos cósmicos. No abandonamos el destacamento de cosmonautas, seguimos trabajando en las aulas y laboratorios, compartiendo las experiencias con los futuros cosmonautas.

Además de «Вижу Землю», escribió «Дорога в космос» y «Психология и космос».

Desgraciadamente, sus últimos años fueron oscuros. Tenía problemas con su esposa, la presión de la fama era cada vez peor, tuvo un accidente que casi le costó la vida… Triste y paradójicamente, Gagarin falleció al estrellarse, en un caza, durante un vuelo de entrenamiento el 27 de marzo de 1968, solo siete años después del acontecimiento que cambió su vida. Las circunstancias de su muerte aún se consideran inciertas, pero el duelo que se declaró en Rusia fue tremendamente solemne. Duró tres días, fue la primera vez que ocurría algo así en la URSS. La urna de sus cenizas se encuentra en el muro del Kremlin de Moscú junto a las de su instructor, Vladimir Sergyogin (Владимир Сергеевич Серёгин). 

Funeral de Yuri y Vladimir.

La Plaza Roja, repleta y en silencio, despide a Yuri y Vladimir.

Muro del Kremlin de Moscú.

Pero su legado es inmenso. Koroliov dijo que Yuri tenía una sonrisa «que iluminó la Guerra Fría» e iluminaría mucho más. Era un hombre humilde, agradecido y disciplinado que se entregó plenamente a una causa y que fue consciente de la importancia de su labor y la responsabilidad que conllevaba. 

En 1968, la Federación Internacional de Aviación (FAI) estableció la Medalla Yuri Gagarin. Su primer laureado fue el piloto-cosmonauta de la URSS Georgy Beregovoi (Георгий Береговой).

Hay un cráter en la luna que lleva el nombre de Gagarin, y también lo recibió un asteroide, el (1772) Gagarin. Las calles y plazas de muchas ciudades del mundo llevan su nombre. Se erigieron monumentos en su honor, como el de Moscú, y, en el lugar en el que aterrizó aquel miércoles de 1961, se construyó el complejo arquitectónico «Гагаринское поле». En julio de 2011, cuando se celebró el 50 aniversario de su viaje y de su visita a Reino Unido, la Agencia Espacial Rusa regaló al país un monumento que estuvo temporalmente frente al Consejo Británico en Londres. En marzo de 2013, el monumento se trasladó al Observatorio Real de Greenwich, donde está instalado en la terraza, que lleva también el nombre del cosmonauta.

Monumento a Gagarin en Moscú.

Monumento a Gagarin en el Observatorio Real de Greenwich. 

Y es en honor a su viaje y trascendencia que la ONU declaró este día como el Día del Espacio o de la Cosmonáutica y de la Aviación (День космонавтики).

Centro de control durante el vuelo de Gagarin.

Independientemente de hipótesis, política y opiniones, Yuri se convirtió en el símbolo de un avance sin precedentes, de un momento de inflexión en la historia de la cosmonáutica y de la tecnología. El legado que queremos transmitir es el de la constancia, valentía, humildad, templanza, disciplina y amabilidad que le caracterizaron, que le permitieron cumplir un sueño casi inimaginable, y que le convirtieron en el primer hombre en ver su hogar desde el espacio.

Para saber más sobre la historia de la carrera espacial, puedes leer nuestro post https://institutorusopushkin.com/blog/la-historia-de-un-hombre-en-el-espacio

Fuentes consultadas: histrf.ru, ria.ru, sputniknews, 24smi.org, press.lv, yuriesfera.net,  azerhistory.com,nationalgeographic, Wikipedia. No poseemos los derechos de ninguna de las fotos de este post.